Así terminó mi 2011

Siempre he pasado la Nochevieja en casa, con mi padre, mi madre y mi hermano. Cenamos rapidito y nos sobra un rato grande hasta que llegan las uvas, momento en el que mi padre tiene tendencia a quedarse frito en el sofá.

Miento, no siempre la he pasado en casa. Un 31 de diciembre de hace tres años subí a un avión tempranero y me planté en Londres; pensé que iba a ser una excepción pero ya veo que no. Este año mis Navidades han sido Christmas y aunque se hace raro estar lejos no podían haber ido mejor. La cena de Nochevieja no ha sido menos.

Charlie y Javier organizaron una gran cena en su maravilloso apartamento en Dalston, apartamento en el que pronto montarán un secret supper club. Estad atentos, yo os lo contaré.

Charlie poniendo la mesa

Empezamos con unos langostinos ligeramente picantes acompañados de salsa rosa y minisalchichas envueltas en bacon con mostaza.

Discutimos sobre si el txangurro ha de llevar queso o no. Charlie apuntó muy acertadamente que en España eso de cómo hay que hacer las cosas es muy confuso porque va un señor y te dice que el txangurro se prepara así y asá y que es un sacrilegio ponerle queso encima y luego vas al pueblo que está a 20 km y otro señor te dice precisamente lo contrario.

Él lo preparó con queso gratinado y a dios pongo por testigo que resultó delicioso.

Txangurro con queso gratinado

El plato principal fue cerdo asado con setas, puré de patatas y ensalada con granada y naranja. EX-QUI-SI-TO. El asado ya se olía 3 pisos antes de llegar a la casa y fue lo que nos dio fuerzas para seguir subiendo escaleras, y es que para llegar a casa de Charlie y Javier hay que subir un buen montón de pisos.

Siempre hay hueco para el postre y, por supuesto, para las uvas.

Aquí os presento al artista.

Feliz año nuevo.

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