Violet Cakes

Mis “¿vamos a tomar café y tarta?” suelen transmutar en pintas y kebabs, no porque me haga boicot a mi misma , que también, sino porque no es fácil encontrar un buen sitio de café y tartas. Err… espera, esa excusa me podía valer en la ciudad que me vio nacer y, otra vez err…, ni siquiera, porque la que escribe estas líneas también escribió para Madriz un artículo donde detallaba los mejores sitios con tarta para merendar así que vamos a volver a empezar que me estoy metiendo en un jardín del que no sé si voy a ser capaz de salir.

Un, dos, tres. Allá voy.

Esta historia comenzó un día de diciembre de 2009 en el que Ricardo y yo salimos a dar un paseo  por Broadway Market y a mi me entró hambre. Mi mirada rapaz pronto se posó sobre una presa inusitada, un puesto de tartas y cupcakes. Las cupcakes normalmente me hacen caer en un bucle de infinitos bostezos pero esta vez dilataron mis pupilas y me atrajeron hacia ellas impepinablemente. La vida es así, caprichosa.

No sé de quién es la cara que está en primer plano, la de detrás soy yo.

Más tarde supe que el puesto en cuestión no era cualquier cosa, pertenecía a Violet Cakes, casa de repostería dirigida por una señora de California llamada Claire Ptak que se ha ganado mi respeto y admiración de por vida

Volvamos al momento actual; miento, volvamos a ayer. Tras una pinta y una hamburguesa insípida en el Spurstowe Arms me ví invadida por antojo de tarta y qué suerte encontrarme de nuevo en compañía de Ricardo ya que él sabía exáctamente dónde debíamos ir.

¡Oh, cielos! En cuanto doblamos la esquina ví que teníamos ante nuestras narices la mismísima Chez Violet Cakes. ¡Qué alegrón! ¡Qué torbellino de deliciosos recuerdos!

Vamos dentro.

Todo recién hecho y preparado in situ

Ricardo optó por pastel de limón y un Black Americano. Para mi, Salted Caramel Cake y Capuccino.

This is hardcore

Si a las tartas exquisitas y poderosas.

Hip,  Hip, Hurra por Violet Cakes.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: