Oh

El momento en el que rompes la yema de un huevo frito y el amarillo desborda e invade el plato es, simplemente, mágico y nada ni nadie debería interrumpirlo o estropearlo.

Yemas hechas de más, apartad de mi vista, no quiero saber nada de vosotras, sois el terror.

Quiero mi huevo frito perfecto y lustroso, como los que preparan en el Leila’s.

 

Leila’s está en el 17 de Calvert Avenue, en Shoreditch (Londres)

 

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: