Calamares a la romana, o no

Hoy me ha tocado desayunar bocatas de calamares. Han sido dos. Pequeños, tampoco hace falta volverse loco.

En Madrid no los comía prácticamente nunca. Me parecían una absurdez casi siempre mal preparada, frita de más, acompañada de pan seco y servida sin amor.

Pero, tras una invitación de Mónica Escudero a escribir una receta de calamares fritos, me he decidido a experimentar un poco en casa y así reconciliarme con este manjar

Aquí están, llevan ingredientes sorpresa en el rebozado pero aún no os puedo desvelar cuáles son. Es una receta ultrasecreta que podréis leer en exclusiva mundial en el próximo número de la revista Madriz

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: